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viernes, 7 de febrero de 2014

Hoy: editorial de Julio Blanck


J
 & B

Hoy: editorial de Julio Blanck.
Nota original:
http://www.clarin.com/politica/costo-politico-capricho-Cristina_0_1080491977.html


El costo político de un capricho de Cristina

Por Julio Blanck

Amado Boudou acaba de agregarle el condimento político a una mezcla explosiva que ya incluía al dólar, los precios, la inflación, las tarifas, el desaliento a la inversión y la inseguridad. La situación es suficientemente delicada como para desear que el Gobierno y los restantes actores políticos, sindicales y económicos, recuerden que con ciertos fuegos es mejor no jugar.

“A una mezcla explosiva”(SIC), nunca más oportuno el “chiste”, teniendo en cuenta la tragedia de Barracas. Esta “mezcla”(SIC) incluye “al dólar, los precios, la inflación, las tarifas, el desaliento a la inversión y la inseguridad”(SIC), y acá suponemos omitió arbitrariamente a la falta de vacantes en las escuelas en CABA, los supermercados que no cumplen con el acuerdo de precios, a los especuladores en la bolsa y a los periodistas muy bien pagos que atentan permanentemente no contra un Gobierno, sino contra la gente que habita este país. Finalmente, arremete con “que con ciertos fuegos es mejor no jugar”(SIC), haciendo otra vez, un chiste a destiempo sobre “fuego”.

La Presidenta nunca terminará de medir hasta qué punto se dañó a sí misma eligiendo a Boudou de vicepresidente. Ese capricho político ejecutado desde un poder sin contrapesos, termina siendo parecido a las decisiones equivocadas, individuales o colectivas: tarde o temprano se paga un precio por ellas. A Cristina le está empezando a llegar el segmento más cuantioso de esa adición. Y no tiene a quién echarle la culpa.
“Ese capricho político”(SIC) significó habilitar como vicepresidente a un hombre que destrabó la situación aberrante de las AFJP y le devolvió con su técnica, la jubilación al Estado. Y claro que “no tiene a quién echarle la culpa”(SIC), puesto que tanto ella como muchos y muchas (el 54%) votó a ese Vicepresidente luego de su exitoso paso como Ministro de Economía: no salió de un repollo de un día para el otro tropezando cual personaje de Chaplín.


Es una vergüenza nacional que el vicepresidente haya permanecido inmutable en el cargo durante casi dos años, sin tomar nota -ni él ni el Gobierno- de los severos cuestionamientos judiciales en su contra. No se trata de una evaluación política sobre el desempeño de sus funciones. Es otra cosa.
“Haya permanecido inmutable”(SIC) y “sin tomar nota”(SIC), como si no hubiera abogados trabajando en esta cuestión, y como si habría que contestar absolutamente todo lo que se dice del Gobierno, DE LA YEGUA y de todos y todas los que estamos del lado kirchnerista de la vida. Luego, Julito indica que “es otra cosa”(SIC), pero no nos cuenta qué otra cosa es. :(

Boudou es un hombre acusado de cometer delitos. Y de haberlos cometido al amparo de la transitoria impunidad que le dio el poder.
Si tiene “impunidad”(SIC), no sería citado a indagatoria, por ejemplo, troesma.


Con el pedido de indagatoria de ayer, que abre camino a un eventual procesamiento del vicepresidente de la Nación, esa impunidad encontró un límite que tiene tres maneras de explicarse.
Bueno. Entonces impunidad los tiki-takas.

Uno, la abrumadora acumulación de pruebas reunidas en la Justicia. Esas probanzas se fueron sumando incluso después de que en la Semana Santa de 2012, una atropellada escandalosa del vicepresidente, autorizada por la Presidenta, terminó desplazando del caso Ciccone al juez Daniel Rafecas, al fiscal Carlos Rívolo y hasta al Procurador General Esteban Righi, hombre de larga historia peronista y mentor intelectual y valedor de una vasta camada de jueces.
“Abrumadora”(SIC): definición del diccionario, “que agobia con esfuerzos físicos o sufrimientos”, o sea que no aplica mucho acá. Y “autorizara por la Presidenta”(SIC). ¿Acaso ESA YEGUA firmó papeles que decían “ATROPÉLLESE”?

Dos, la decisión del actual juez de la causa, Ariel Lijo, y del fiscal Jorge Di Lello, de no someter sus carreras al fuego sacrificial para defender a Boudou. Actuaron sin incomodar públicamente al Gobierno, pero fueron engrosando un expediente que ya tenía contundencia inapelable antes de que ellos tomaran el caso. Los pasos que dieron Lijo y Di Lello tuvieron el respaldo de una amplia franja de jueces y fiscales, y de las figuras más significativas del peronismo vinculadas al Poder Judicial.
“Sin incomodar públicamente al gobierno”(SIC) pero a su vez “engrosando un expediente”(SIC). Póngase de acuerdo, muchachito. Vamos. ¿Dónde termina lo público si día a día en cadena nacional en todos los medios del Grupo Clarín se iba comentando cada acción de la justicia o los fiscales? Finalmente y como corolario ad eternum: “peronismo”(SIC), cosa de meter un poco más de tierra en el asunto.

Tres, el pedido de indagatoria -que el juez aprobaría más temprano que tarde- refleja la progresiva debilidad política del Gobierno. El costo del capricho presidencial empezó a ser pagado con los masivos cacerolazos de finales de 2012, en los que el reclamo de una Justicia que enfrentara el festival de la corrupción, del que Boudou es todo un símbolo, fue parte sustancial de la convocatoria. Después, los errores groseros ante los problemas de la economía, el crecimiento exponencial de la inseguridad, el daño progresivo de la inflación y la cerrazón y sectarismo de la Presidenta, confluyeron en la derrota electoral de octubre de 2013. Con fecha de salida a la vista y opositores que comenzaron a construirse como alternativas de poder,el declive se hizo imparable.
“La progresiva debilidad”(SIC). Eso se llama “la justicia”, y cuando una causa avanza, tiene instancias. No es progresiva la política en este caso, sino cada momento de una cuestión judicial. No importa. Este señor dirá que es todo cuestión de debilidad. Corona la parrafada con “fecha de salida a la vista”(SIC), como si fuera algo novedoso que un Gobierno termina cuando pasan cuatro años de mandato.

El futuro de Boudou es más propiedad de la Justicia que de la política. Habrá que ver si Cristina sostiene el oprobio de mantenerlo en la vicepresidencia. O si, por el contrario, Boudou es obligado a tener un gesto decente y al menos pide licencia hasta que su situación se defina. Cada minuto que permanezca en su cargo será un costo adicional para una Presidenta a la que cada día le sobra menos capital político para malgastar.
“Al menos pide licencia”(SIC) nos deja abierta la oscura puerta de suponer que sería “cuanto más”. Si de mínima eso, mamita querida de máxima: fusilamiento, paredón, horca en plaza pública, lapidación y exterminio. Finalmente: “cada minuto que permaneza en su cargo”(SIC), pide pista y sugiere que YA NO HAY TIEMPO. Porque, como siempre, TODO ESTÁ PERDIDO.

La política tomó nota muy rápido de la nueva situación. Si Boudou comete el acto saludable e inesperado de dar un paso al costado, el primer lugar de la línea sucesoria recaerá en el presidente provisional del Senado. Ese puesto lo ocupa hoy, también por gracia de Cristina, la tucumana Beatriz Rojkés de Alperovich. Pero nadie apuesta un peso a su permanencia.
“La política tomó nota muy rápido de la nueva situación”(SIC) y no sabemos en qué anotador anota Doña Política. Y “nadie apuesta un peso a su permanencia”(SIC), con lo cual no sólo da por renunciado a Boudou, sino también a quien lo continúa en cargo. O sea, nadie es apto. Nadie de estos rojos kirchneristas. NADIE. NADIE. NADIE. NADIE.

Hace falta volumen político para conducir el Senado y el elegido de la Casa Rosada es Gerardo Zamora, ex gobernador de Santiago, un radical sumado al kirchnerismo desde la presidencia de Néstor. Pero el peronismo reclama ese lugar para uno de los suyos, entre otras cosas porque tener ese lugar es hoy estar mucho más cerca del poder.
¿“El peronismo”(SIC) pide eso para estar mucho más cerca de un poder en el que no son peronistas? Esto, es muy confuso.

Miguel Pichetto, jefe del bloque oficialista, podría reunir unanimidad o poco menos en el Senado. Pero quizá prefiera ser candidato a vicepresidente de Daniel Scioli o aspirante a la gobernación de Río Negro. De todos modos, ayer Pichetto recibió en su despacho a muchos de los que forman opinión en el Senado, fueran oficialistas u opositores.
“Quizás”(SIC), o sea, no tiene la menor idea de qué va a suceder, este poco humilde columnista de Clarín llamado “Julio Blanck”(SIC).

En política nunca se dice nunca.Para evitar confusiones el senador Ernesto Sanz, presidente del radicalismo, aclaró que a ellos Zamora no los representa. No sea cosa que se quiera vender otra vez la decisión de Cristina como un acuerdo con la oposición.
“No sea cosa”(SIC) y Julio Blanck se puso a manejar un taxi a lo loco por Avenida Corrientes.

La cuestión es que también en el Senado el peronismo quiere hacerse escuchar. Una resistencia incipiente a las imposiciones de la Casa Rosada emergió a fines del año pasado cuando la aprobación de la reforma del Código Civil y el impuesto a los autos de alta gama. Ahora esa resistencia crece, en paralelo con el debilitamiento del Gobierno.
“El peronismo”(SIC). ¿Cuál? ¿El gorila que no es peronismo como el de Yoma? ¿O el rancio que tampoco lo es como el de De La Sota? Sea nuestra guía, Julico.

“Una cosa es disciplinarse a quien te asegura éxitos electorales, pero eso ya se terminó”, dijo, pragmático, un confidente de los senadores peronistas.
“Un confidente”(SIC). ¿Quién? Basta de “altas fuentes”. Así cualquiera puede decir que cualquiera dijo cualquier cosa. A mí, de hecho, un importante ejecutivo de Clarín puede o no haberme dicho, que a Julio Blanck le gusta mucho el asado con dulce de leche, y le gusta comerlo disfrazado de Pennywise el payaso de IT de Stephen King, mientras escucha Shakira y baila como Pan Am. Qué se yo. Así cualquiera dice y hace decir a cualquiera lo que uno quiso decir. ¿Nocierto?(SIC).

La carta alternativa que podría jugar el Gobierno, si Zamora se les cae, es promover para la presidencia del Senado al neuquino Marcelo Fuentes, un peronista ultrakirchnerista que no reuniría el consenso de Pichetto, pero al menos podría respaldarse en los votos del oficialismo y sus aliados. Fuentes tiene comunicación fluida con el secretario Legal, Carlos Zannini, garantía extra de su lealtad en tiempos tormentosos.
“Si Zamora se les cae”(SIC), ¿Adonde se va a caer ese hombre?

En el vértigo de estos tiempos tormentosos afloró la tentación de jugar con fuego, incluso sabiendo cuál es el riesgo de esa práctica y cuánto nos quemamos los argentinos en ocasiones anteriores que todavía lastiman la memoria. Así, con liviandad irresponsable se extiende la discusión sobre si la crisis económica, social y política obligará a Cristina a acortar el tiempo de su mandato.
“Jugar con fuego”(SIC), poco tino para hablar de fuego en estos días, otra vez. Y suenan trompetas: “obligará a Cristina a acortar el tiempo de su mandato”(SIC). Este canto de cisne ya lo escuchamos, y por lo menos una vez por día desde los medios políticos opositores, se “sugiere” que la Presidenta se va antes. ¿Por qué? Porque eso es lo que se quiere instalar. Así de simple. Así de aberrante.

Empezó hablando de finales caóticos el gobernador misionero Maurice Closs, que sigue siendo parte del oficialismo. Del otro lado se sumó Luis Barrionuevo, siempre una luz para echar nafta al fuego: “Si tienen miedo de irse antes es porque se van a ir antes”. Y salió el ministro Florencio Randazzo a advertir “no se ilusionen que no nos vamos a ir antes”. Y Jorge Yoma aportó lo suyo cuando sostuvo que el peronismo “debe decirle a Cristina que hasta acá llegó: o cambia o se va”.
“Fuego”(SIC) y seguimos con el poco tino. Finalmente, “Luis Barrionuevo”(SIC) acá es mostrado como una palabra de peso, siendo que tiene más sospechas de delitos que cualquier funcionario del Gobierno Nacional. Y culmina con “Jorge Yoma”(SIC), que en su infinito despecho por ser eyectado de la función pública por el pueblo, sumado a su miserable proyección electoral para ALGO, corretea los pasillos del Grupo Clarín preguntando dónde está el baño para hacer pichín.

Son todas palabras que expresan una idea violenta: la de la posible alteración de los tiempos constitucionales.
“Idea violenta”(SIC) que se sugiere hasta el hartazgo en por lo menos una editorial diaria de Clarín o de La Nación. Nunca desde el Gobierno Nacional.

Este despropósito puede seducir a los que desesperan porque sus planes políticos o sus negocios se pueden consumir en la espera de 2015. O atraer a quienes frente a la inevitabilidad del derrumbe, el fracaso del relato y la pérdida de apoyo social, prefieran una salida con visos heroicos al lento sangrado de la crisis.
“Sus negocios”(SIC), como por ejemplo, los de Magnetto, por decir un caso que nada tiene que ver con esta nota pero caprichosamente lo escribimos. Y “fracaso del relato”(SIC), como si eso de “el relato”(SIC) no fuera una idea ciento por ciento del Grupo Clarín, que crea una cosa para luego decir que fracasa.

La acción sigue estando en manos del Gobierno. Y de la Presidenta, que esta semana ratificó su notable capacidad para ampliar el campo de sus enemigos. Sumó a esa especie indeseable a los mismos sindicalistas y empresarios que habían sido convocados para aplaudirla. El resultado es una ecuación peligrosa: los otros cada vez son más y los propios son cada vez menos.
“Los otros”(SIC) y “los propios”(SIC), como si se tratara de una telenovela.

La imposibilidad de escuchar, el aislamiento como táctica política o como fruto de la naturaleza de las personas actuando bajo el dominio de las pasiones contrariadas, puede resultar tan riesgoso como las palabras que expresan ideas violentas.
“La imposiblidad de escuchar”(SIC). ¿De escuchar a quién? ¿A vos, JULIO BLANCK? Vamos. Usted escriba, dele. Arigató

La Presidenta, con todo respeto, también está incluída entre los que no deberían jugar con ciertos fuegos.


“Con todo respeto”(SIC), dice Julio Blanck y la cara se le endurece como una moneda de oro. Y termina, eso sí, con la palabra y el concepto con los cuales machacó con miserable e intencional tino, durante todo el texto: “fuegos”(SIC).

SIC!

domingo, 2 de febrero de 2014

Hoy: editorial de La Nación





Hoy, editorial de La Nación:

En vísperas de otro cambio de rumboPor Joaquín Morales Solá
Y sí, se llama democracia, Joaco.Y falta un año y medio.

Sólo hay una certeza entre tantas incertidumbres: la crisis no demorará en devorarse a la política o al equipo de la Presidenta. Una de las dos cosas, o las dos, deberá entregar antes de que el Banco Central se quede exhausto y de que la inflación haya terminado con la paciencia de los argentinos. ¿Quién, en su sano juicio, imagina muchas semanas o muchos días más con caídas diarias de reservas de entre 150 y 250 millones de dólares? ¿Quién puede suponer que la sociedad vivirá normalmente con una inflación de 5% en enero, según estiman economistas privados, y probablemente de 3 o 4% en febrero?
“Sólo hay una certeza” (SIC). Yo si fuera Morales Solá, termino ahí la nota. Si es una certeza, chau pinela. Pero bueno. Sigue. Que todo estará mal. Y que “la crisis” (SIC) se devorará a “la política o al equipo de la Presidenta” (SIC), así, sin chicanas ni sinónimos.


La devaluación estaba en los planes del Gobierno. En noviembre, luego de las sublevaciones policiales que obligaron a las provincias y a la Nación a dar fuertes aumentos salariales, se le preguntó a un importante dirigente kirchnerista cómo harían para financiar esas promesas cuando el déficit y la emisión habían alcanzado un nivel récord. "Hay dos soluciones. Una consistiría en bajar los salarios por decreto. Imposible. La otra es una fuerte devaluación para licuar el déficit del Estado. Saque sus conclusiones, porque sólo existen esas dos recetas. No hay tres", respondió.
“Un importante dirigiente kirchnerista” (SIC). Me imagino. Imagino a ese importante dirigiente kirchnerista diciéndole a JOAQUÍN MORALES SOLÁ “saque sus conclusiones” (SIC). Acá hay varias opciones: o el dirigente no es, en efecto, kirchnerista, o no habló con ningún dirigente, o el dirigente no dijo esto, o no es dirigente, o no nada de eso.


El Gobierno eligió enero para depreciar el peso, creyendo que la distracción de las vacaciones licuaría el mal humor social que producen las devaluaciones. No fue así.
Ok. Si lo hacía en noviembre, era por el resultado de las elecciones. Si era en diciembre, era por las fiestas. Fue en enero, es por las vacaciones. Si fuera en febrero sería por las paritarias. Si fuera en marzo, por el inicio de las sesiones. Si fuera en abril, andá a saber. No, Joaco. “no fue así” (SIC).


La Presidenta está en su peor momento en las encuestas desde la guerra con el campo, hace cinco años. Hizo la devaluación, además, con un equipo de funcionarios inexpertos y mediocres, enfrentados entre ellos, jugando a la desautorización mutua. El país atravesó muchas crisis en su historia, pero ninguna fue manejada, como ésta, con tanta ineptitud y contradicciones peligrosamente mezcladas. Una parodia más que un plan. El corresponsal del diario español El País, Francisco Peregil, escribió con sagacidad que podría ser un "gobierno humorístico" si no fuera porque sus decisiones influyen en la vida de millones de argentinos.
Según Joaquín, esta “crisis”(SIC) es LA PEOR MANEJADA DE LA HISTORIA. No quisiera saber qué opinión tiene sobre la “crisis” de los setenta y su “solución”. Luego Joaco cita a un tipo que se llama “Peregil” (SIC), lo cual no es un chiste pero da risa. Y de “El país” (SIC).


Al revés de lo que el Gobierno cristinista pregonó siempre falsamente ("el mundo se nos cayó encima"), es la Argentina la que se cayó ahora sobre el mundo, más que nada sobre los países emergentes. Y sobre España, que siempre oscila por los estropicios argentinos. Es cierto que había ciertas vacilaciones entre los emergentes (por la restricción de los estímulos monetarios norteamericanos, una tendencia a la baja de los precios internacionales de las materias primas y cierta retracción de la economía china), pero venían ?reacomodando sus economías sin provocar grandes espectáculos de crisis. Las escenas operísticas de la economía argentina, en cambio, perjudicaron a todos los países emergentes, sobre todo a Turquía, Sudáfrica y Rusia.
“Cristinista” (SIC). Este párrafo invoca directamente una realidad paralela, ya no provincial, tampoco nacional, mucho menos latinoamericanista: aquí, este columnista enojado nos cuenta que el mundo, sí, el mundo, se cae por culpa de CRISTINA y el CRISTINISMO. De verdad. Releélo. CULPA DE LA YEGÜA. Arigató


El Gobierno eligió el peor camino: una devaluación sin plan. Y sucedió lo que sucede siempre en estos casos: comenzó una carrera insoportable entre el tipo de cambio y los precios. Una carrera que no tiene condiciones físicas ni oxígeno para 60 días. ¿Por qué 60 días? Porque sólo en marzo comenzarán a ingresar al país dólares por las exportaciones de granos. Tampoco entonces empezará una fiesta sin fin. Serán sólo tres meses (marzo, abril y mayo); el segundo semestre será tan austero como las semanas que corren. Mientras tanto, los economistas se preguntan si la inflación argentina cerrará el primer trimestre del año con un índice de un dígito o de dos dígitos. En rigor, lo único que podría frenar la suba de precios sería una brusca desaceleración del nivel de actividad económica. Una noticia política tan mala como la inflación. No es una alternativa descartable, ni mucho menos.
“Una carrera que no tiene condiciones físicas ni oxígeno” (SIC). Desconocía que el dólar tenía cuerpo, alma, y esas pavadas. En esta misma parrafada infernal, Joaco dice que aunque en marzo entren dólares, todo va a estar mal. Y que “serán sólo tres meses”(SIC). No lo leí decir que sólo pasó una semana desde la cuestión del dólar a 8 pesos. Morales Solá también dice que “los economistas” (SIC) se preguntan cosas. Pero no nos informa qué se responden, esos “economistas” (SIC) anónimos. :(


El baile de Cristina con la impopularidad sólo ha comenzado. El pésimo manejo de la economía era hasta ahora un debate intelectual. El cristinismo había impuesto preguntas que ya estaban respondidas hacía mucho tiempo. Por ejemplo: ¿la emisión monetaria produce inflación? Una presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, llegó a afirmar que no. La realidad la está refutando. ¿El gasto público beneficia a los sectores más pobres de la sociedad? El gasto público desmedido produce inflación, que afecta, primero y sobre todo, a los más pobres.
“Cristinismo” (SIC). ¿Desde cuándo la economía es un debate intelectual y no que afecte a todos los argentinos? Desde que se le ocurrió empezar y terminar esa oración. No es lo que dice a lo largo de toda esta insoportable y caprichosita columna. Si me equivoco, que la SIP y FOPEA me perdonen.


La sociedad vivía ajena a esa controversia inútil, mientras los salarios aumentaban junto con la inflación y el consumo mantenía niveles importantes. En el largo período que duró ese debate el kirchnerismo gastó el stock energético y el stock ganadero, y está liquidando el stock de reservas de dólares del Banco Central. ¿Quién ganó en la "década ganada" si el país es más pobre de lo que era?
“Controversia inútil” (SIC), pero Joaco, vos estás planteando esa controversia... y “se gastó el stock energético y el stock ganadero” (SIC), ¿Significa que NO HAY MÁS? Todo está perdido.


El problema actual de la Presidenta es que la inservible vejez de sus políticas salió del debate y llegó cruelmente a la vida cotidiana de la sociedad. Los cortes de luz, la inflación y el dólar son conflictos demasiado populares como para tratar de confundir a alguien. "Con esos problemas instalados en la sociedad, los economistas no necesitamos explicar que estamos frente a una crisis", resumió Carlos Melconian.
“Inservible vejez” (SIC), Joaquín, parecés una señora envidiosa, vamos. Y luego, develamos quienes eran esos “economistas” (SIC): Carlos Melconián, el economista de Menem y de Macri. Todo piolah, amiwo.


El Gobierno decidió anclar el precio del dólar en 8 pesos y las tasas de interés en el 25 por ciento. Si esas tasas de interés lograran frenar el precio del dólar, habrá sido a cambio de bajar notablemente el nivel de la actividad económica. La conspiración supuesta y previsible será entonces de los bancos. Pero si esas tasas fueran insuficientes, el dólar volverá a dar un salto. El complot inverosímil será, en tal caso, de los compradores de dólares, que el propio Gobierno espoleó. Todo es posible cuando sólo hay un equipo gobernante que abre puertas que conducen a ningún lado, que se mete en laberintos sin salida y que se va hacia una dirección para después volver. Un gobierno definitivamente marxista, pero seguidor de Groucho Marx.
“La conspiración supuesta y previsible será entonces de los bancos” (SIC), podemos tomarlo como confesión. Gracias, señor Morales Solá. Y rematás el párrafo con “marxistas de Groucho”. Ese es un chiste muy pero muy viejo, Joaco. Esforzate un poco.


Un conflicto central de Cristina Kirchner es la desconfianza que provoca su gobierno. Desconfianza en el manejo económico que la acompañó aun cuando arrasaba en elecciones nacionales. En el mes de octubre de 2011, cuando ganó la reelección con más del 54 por ciento de los votos, se fueron del Banco Central unos 3000 millones de dólares, comprados por argentinos de todos los sectores sociales, pero igualmente desconfiados. Ahora, está impidiendo esenciales importaciones de insumos industriales para satisfacer la desconfianza de esos mismos argentinos, que se agolpan en las puertas de los bancos para comprar dólares.
Según JMS, los argentinos de todos los sectores sociales que compraron “unos 3000 millones de dólares” (SIC), lo hicieron “desconfiados” (SIC). Y que ahora, los que “se agolpan en las puertas de los bancos” (SIC) (lo cual es MENTIRA, lisa y llanamente, porque agolparse en la puerta de un banco era lo que veíamos en 2001), lo hacen también... desconfiados. Y ah, hay que “satisfacer la desconfianza” (SIC) (?).


Tal vez la Presidenta cambie de política y de equipo, pero difícilmente recuperará la confianza que perdió hace demasiado tiempo. Ganaría, desde ya, con sólo conseguir que el jefe de Gabinete y el ministro de Economía digan el mismo discurso en lugar de desautorizarse entre ellos. Pero el núcleo duro de su conflicto consiste en que los componentes de la sociedad no creen en sus políticas económicas, buenas o malas.
Aquí Joaquín dice que el pueblo está desconfiado por las medidas del Gobierno, y que si Cristina cambia las medidas del Gobierno, también estará desconfiado, él y el pueblo. Otra vez, todo está perdido. Luego, insistiría en preguntar qué es “el núcleo duro” (SIC), pero temo pensar demasiado y llegar a algunas conclusiones.


En los últimos días se han mencionado los ejemplos de los gobiernos de Raúl Alfonsín y de Fernando de la Rúa. La mención es atinada, porque la crisis actual parece ser una mezcla de los malos manejos en ambas experiencias históricas. Hay un solo dato diferente: esta vez es el peronismo el que está en el poder y podría perderlo.
GORILA.


Dirigentes peronistas, incluidos gobernadores e importantes intendentes, han conversado más de lo que se sabe en los últimos días. Temen que Cristina Kirchner y sus jóvenes de La Cámpora comprometan el destino de poder del peronismo. ¿Y si tuvieran razón Mauricio Macri, Hermes Binner o Ernesto Sanz cuando dicen que el peronismo, menemista o kirchnerista, fatigó a la sociedad y que ésta podría votar otras alternativas? Por eso, nadie debería sorprenderse si el peronismo hiciera próximamente algunos gestos de diferenciación del gobierno cristinista.
¡GORILA! Y acá sí, dice “La Cámpora”(SIC) como quien dice un insulto. G O R I L A .


Mientras tanto, Cristina Kirchner trabaja sólo para el marketing de los símbolos. El marketing es mucho menos que los símbolos puros. Los autógrafos que Cristina le pidió a Fidel Castro en La Habana, choluleando como una fan de una estrella de rock, contrastaron con la importante gira de Dilma Rousseff. La presidenta brasileña estuvo en Davos, donde trató de seducir a los empresarios más importantes del mundo, y de ahí se fue a Cuba, donde inauguró una de las más importantes inversiones privadas extranjeras en la isla desde que existe el castrismo.
¿La foto que se sacó Dilma dándole un abrazo a Cristina, se la sacó “choluleando” (SIC) también? ¿Esto en paises serios no sucede?


La saga del marketing de Cristina siguió luego por Twitter. Culpó a banqueros y empresarios por una devaluación que ella misma perpetró. Y también se quejó porque hubo aumentos de precios después de una devaluación que careció de programa y de acuerdos políticos y sectoriales. Se queja, en fin, porque la lluvia moja.
Vamos a contarle a Joaco, que existe un programa y existen acuerdos políticos y sectoriales. Se lo vamos a contar en este link, “porque la lluvia moja” (SIC):
http://www.precioscuidados.com/


¿Para qué trabaja esos símbolos? ¿Acaso porque piensa en regresar a casa con ellos? ¿O, tal vez, porque se prepara para dar un giro en su política de perpetuos zigzags? Sobre algunas variantes debe estar reflexionando en estas horas; sabe que ni la política ni la economía tolerarían dos años más al ritmo de un dramático vodevil.
¡Qué sería “casa” (SIC)? ¿Sugiere el señor Joaquín Morales Solá que la presidenta se va a ir “antes”? ¿Qué zig zag hubo en la AUH, YPF, matrimonio igualitario, ProgresAr, etcétera? ¿Quiere ir a un vodevil? En fin, nada nuevo bajo el sol.